El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina en los melanocitos (células encargadas de dar la pigmentación a la piel), y suele aparecer a partir de los 30 años de edad en adelante. Puede comenzar como una formación cutánea, nueva, pequeña y pigmentada que aparece sobre la piel, comúnmente en las áreas expuestas al sol, sin embargo, también puede originarse en lunares pigmentados preexistentes.

A fin de lograr un correcto y oportuno diagnóstico del melanoma los especialistas recalcan la importancia de estar alerta a las manchas en la piel, y consultar con el médico en caso de presencia de una lesión con características como la asimetría de la mancha o lunar, la presencia de bordes desiguales o irregulares, colores del lunar con sombras de marrón o negro y un diámetro mayor a 6mm.

Cómo afectan las radiaciones a las distintas capas de la piel
Cómo afectan las radiaciones a las distintas capas de la piel

El tratamiento para este tipo de cáncer depende del tipo y del estadio del tumor, así como de otros factores como el estado de salud y la edad del paciente. Sin embargo, la cirugía es la primera opción para todos los diferentes estadiajes del melanoma. Otros tratamientos incluyen quimioterapia y radiación, y las denominadas terapias blanco o terapias personalizadas, que son las técnicas más novedosas introducidas en el tratamiento del melanoma.

“Recientemente se descubrieron los blancos moleculares, los cuales indican los aspectos claves que tienen que ver con el desarrollo de la enfermedad, la agresividad de los tumores y las posibilidades de progresión y de recurrencia del tumor; de ellos dependerá que la persona responda a determinados tratamientos. Este avance ha permitido desarrollar terapias personalizadas hacia esos pacientes en específico”, indicó el Dr. Guédez.

Estos nuevos tratamientos personalizados, están dirigidos a pacientes con melanoma en estadio avanzado o metastásico, y que cuenten con la mutación del gen BRAF, el cual es el causante de la rápida y desordenada proliferación de las células que originan esta enfermedad. Lo novedoso de este tratamiento es que, una vez identificado este gen, inhibe el crecimiento incontrolable de estas células por medio de una molécula llamada vemurafenib, lo que le brinda al paciente un tratamiento más personalizado, y permite mejorar su calidad vida y disminuir la progresión de la enfermedad.

Consejos para proteger la piel del sol

– Antes de tomar el sol, se debe evitar el uso de productos que contengan alcohol y perfumes, como las colonias o desodorantes, ya que puedan dar lugar a manchas oscuras en la piel.

– No utilizar las cremas solares de un año para otro, ya que han permanecido en lugares sobrecalentados (coches, playas…) y esto puede provocar que los filtros pierdan eficacia.

-Este producto debe aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición solar, que es el tiempo que tarda la piel en absorberlo, la piel debe estar bien seca.

– La piel debe estar correctamente hidratada, limpia y sin maquillaje.

-Escoger una crema de protección solar alta FPS 30 o muy alta PFS 50+ y con filtro físico para los niños menores de 2 años y químico para el resto de la población.

-Repetir la aplicación siempre después del baño o de una excesiva sudoración.

-Ingerir abundante líquido, para compensar la pérdida que se produce en la exposición solar.

-Las primeras exposiciones al sol deben ser progresivas en dosis de 10, 15 y 20 minutos y preferiblemente en movimiento.

-Extremar precauciones entre las 12 y las 16 horas cuando las radiaciones solares son más agresivas, momentos en los que hay que evitar tomar el sol o bien aumentar la protección.

-Usar de gafas de sol adecuadas, de lápices o barras de labios fotoprotectoras, y de sombreros para proteger la cabeza.

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